No soy una ola.

Lo sé, y lo admito. NO-SOY-FUERTE. Cada vez que caigo me cuesta levantarme, tardo demasiado en salir a flote. Soy incapaz de olvidar, y de sonreír en los momentos difíciles.  Ante las críticas, invulnerable. Aunque me digan que dos más dos son cuatro sigo pensando que son siete. Me enamoro con facilidad y por mucho que lo intento el corazón acaba ganando a la razón. No consigo lo que me propongo, siempre dejo algo incompleto. Meto la pata constantemente y no puedo afrontar los problemas de frente.


 PD: Me da igual si no formas parte de mi vida, pero al menos quiero que formes parte de mis heridas.

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Encantada de conocerte un poco más