Cuesta abajo, y sin frenos

Entonces te pones a correr como si todo se acabara, como si no hubiera mañana. A 150 kilómetros por hora. Y hasta que no te das un tortazo contra el suelo no te das cuenta de que ibas demasiado rápido, cuesta abajo y sin frenos. No había forma de pararlo. 


Tu corrias, pero el mundo seguía girando. Solo fuiste inconsciente durante unos segundos.

9 comentarios:

  1. ME ENCANTA TU BLOG
    un beso y gracias por pasarte<3

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  2. Si pero en el fondo....esos son los momentos que merece la pena vivir...cuando vas en contra del mundo :D

    Me seguire pasando ;)

    Suerte ;)


    Pasate si te apetece ;) http://enfrentatealavida.blogspot.com

    SaludoS!


    Alice..]*

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  3. Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la pura e integral belleza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen día, besos nómadas...

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  4. Esta en lo cierto, pero eso es vivir :)

    Un beso ♥ Gracias por pasarte :)

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  5. Muchas veces correr muy rápido te juega malas pasadas :S jaja y más en una rampa :)
    Tequiero!
    MILSYU♥

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  6. MUCHAS GRACIAS A TODOD POR COMENTAR(: OCHO COMENTARIOS... NO ME LO CREO. HE INTENTADO DEJAROS UN COMENTARIO A TODOS. EN SERIO, MIL GRACIAS. UN BESO(;

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Encantada de conocerte un poco más